Qué hacer si

He caído en una estafa: qué hacer en las primeras 24 horas

Actualizado el · Equipo Aprende Ciberseguridad

Guía completa Forma parte de: Estafas y fraudes

TL;DR: primero corta el grifo (banco y contraseñas), después guarda todas las pruebas, luego reclama por escrito y denuncia. Los cargos que no autorizaste, el banco debe devolvértelos salvo que pruebe negligencia grave tuya. Y ojo con la segunda estafa: los falsos «recuperadores» de dinero. Si necesitas una voz que te guíe, el 017 es gratis y confidencial.

Respira. Que te haya pasado esto no te convierte en un descuidado: estas estafas las diseñan profesionales para engañar a cualquiera en un mal momento, con prisa. Ahora mismo solo importan dos cosas — frenar el daño y dejarlo todo documentado. Vamos por orden de reloj.

Minuto 0: corta el grifo

Elige tu caso (o los que apliquen) y actúa:

  • Diste los datos de tu tarjeta o viste un cargo raro → llama a tu banco ya por el teléfono del reverso de la tarjeta o desde su app, y pide bloquear la tarjeta. Emitir una nueva tarda días; un cargo fraudulento tarda segundos.
  • Hiciste una transferencia o un Bizum → díselo al banco en la misma llamada: si actúas en caliente, a veces el banco puede intentar retener o revertir la operación antes de que se consume. Cada hora cuenta.
  • Metiste tus claves del banco en una web falsa → además de llamar, cambia la clave de acceso desde la app oficial y desconfía de cualquier SMS o llamada «del banco» que llegue justo después: los estafadores saben que acabas de picar y a veces rematan con una segunda llamada.
  • Diste un código que te llegó por SMS → ese código era probablemente la autorización de una operación o el alta de tu banca en otro móvil. Al banco, ya, y que revisen los dispositivos autorizados.
  • Instalaste algo o diste control remoto del ordenador → apaga el equipo o desconéctalo de internet, y no vuelvas a usarlo para el banco hasta limpiarlo. Cambia las contraseñas importantes desde otro dispositivo.

Minuto 5: cambia las contraseñas (en este orden)

Si alguna contraseña ha podido quedar expuesta:

  1. El correo electrónico primero. Quien controla tu correo puede resetear todas tus demás cuentas. Es la joya de la corona.
  2. El banco, desde la app o web oficial (nunca desde enlaces).
  3. Cualquier sitio donde usaras la misma contraseña — por esto conviene no repetirlas jamás.
  4. Activa la verificación en dos pasos en correo y banco: aunque conserven tu contraseña, sin el segundo código no entran.

¿Ya no puedes entrar a alguna cuenta? Ve directo a la guía de rescate que toque: Google/Gmail, Instagram o Facebook o WhatsApp.

Minuto 15: guarda TODAS las pruebas

Antes de borrar nada, captura de pantalla de todo: el SMS o correo, la web falsa (con su dirección visible), la conversación, los justificantes de pago, números de teléfono, fechas y horas. Súbelo a tu nube o envíatelo por correo para que no viva solo en el móvil. No borres los mensajes originales: la denuncia y la reclamación al banco se apoyan en ellos.

Las primeras horas: reclama al banco (por escrito) y denuncia

La reclamación al banco. Aquí está el derecho que casi nadie conoce: por la normativa de servicios de pago, si te han hecho un cargo que tú no autorizaste, el banco debe devolverte el importe — como tarde al final del día hábil siguiente a tu aviso — salvo que pruebe que actuaste con negligencia grave. Y esa prueba le corresponde a él, no a ti: los tribunales han dicho repetidamente que registrar la operación no basta para llamarte negligente. Así que:

  1. Reclama por escrito al servicio de atención al cliente del banco (la app suele tener buzón de reclamaciones): describe los hechos, adjunta las capturas y pide la devolución del cargo no autorizado.
  2. Si el banco rechaza o no contesta en el plazo, escala al Banco de España desde su Portal del Cliente Bancario — es gratis y las reclamaciones ahí cambian respuestas.
  3. No te conformes con el «no» de la primera llamada telefónica. La reclamación que cuenta es la escrita.

La denuncia. Ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, con tus capturas y justificantes. Puedes iniciarla online y ratificarla en comisaría. La denuncia es además la llave que suele pedir el banco y el seguro para tramitar devoluciones.

La voz que te guía. Si en algún punto te pierdes, llama al 017 de INCIBE: gratis, confidencial, todos los días. Te dicen exactamente qué toca en tu caso.

Cuidado con la SEGUNDA estafa

Existe un fraude diseñado para las víctimas del primero: pasados unos días, alguien te contacta —«bufete», «empresa de recuperación», incluso «policía»— ofreciendo recuperar tu dinero a cambio de un pago por adelantado. A veces saben detalles de tu caso, porque las listas de víctimas se revenden. Es la estafa de la recuperación, y la regla es absoluta: nadie legítimo te encuentra a ti para devolverte dinero cobrándote antes. Las vías reales son las de arriba: banco, Banco de España, denuncia.

Los días siguientes: vigila y cierra el círculo

  • Revisa tus cuentas a diario un par de semanas: a veces prueban con cargos pequeños antes del grande.
  • Si diste tu DNI o fotos de documentos, vigila que nadie contrate a tu nombre; ante la primera carta o factura extraña, denuncia la suplantación.
  • Comprueba si tu correo aparece en filtraciones y cambia lo que toque: guía del comprobador, paso a paso.
  • Cuéntaselo a tu entorno. No por desahogo (también), sino porque el mismo timo estará llegando a más gente cercana — el que avisa corta la cadena.
  • Cuando pase la tormenta, dedica media hora a blindarte para la próxima: gestor de contraseñas, dos pasos, y la regla de oro — ante la prisa, freno.

No estás solo en esto, y no eres el único: es uno de los delitos más comunes de España. Actúa por orden, guárdalo todo por escrito, y pelea la devolución — muchas se ganan.

Preguntas frecuentes

¿Voy a recuperar mi dinero?
Depende de cómo saliera. Los cargos no autorizados en tarjeta o cuenta tienen buena defensa legal: el banco debe devolverlos salvo que pruebe negligencia grave por tu parte, y esa prueba le corresponde a él. Las transferencias y Bizum que autorizaste tú engañado son más difíciles, pero a veces se frenan si llamas en caliente. Reclama siempre por escrito y no te rindas a la primera negativa.
¿Merece la pena denunciar por una cantidad pequeña?
Sí. La denuncia es la llave para reclamar al banco, deja rastro para que se persiga la red (tu caso casi nunca es el único) y no cuesta dinero. Con las capturas guardadas, el trámite es más corto de lo que imaginas.
Me da vergüenza contarlo. ¿Es normal?
Totalmente — y juega a favor del estafador: la vergüenza es su mejor aliada, porque frena denuncias y avisos. Estas estafas engañan a diario a gente de todas las edades y profesiones. Contarlo protege a tu entorno y te quita un peso de encima.
Me han contactado ofreciendo recuperar lo perdido. ¿Es fiable?
Casi seguro que no: existe una segunda estafa dirigida justo a las víctimas de la primera, los falsos servicios de recuperación. Nadie legítimo te encuentra por su cuenta para recuperarte el dinero a cambio de un pago por adelantado. Desconfía por sistema.

Fuentes oficiales

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