Phishing por correo: cómo reconocer un email falso (con ejemplos)
TL;DR: el phishing es un correo falso que imita a una empresa de confianza (tu banco, Correos, Netflix, Hacienda) para que pulses un enlace y entregues tus claves. Ninguna empresa seria te pide la contraseña por email ni te mete prisa para “verificar” la cuenta. Ante la duda, no pulses nada: entra tú a la web oficial escribiéndola a mano.
Abres el correo y se te encoge el estómago: «Su cuenta ha sido bloqueada. Verifique sus datos en las próximas 24 horas o será suspendida». Lleva el logo de tu banco, el color corporativo y hasta tu nombre. Parece de verdad.
Casi nunca lo es. Eso es phishing (correos o webs falsas que imitan a una empresa para robarte datos), la estafa más común en internet. Y no cuela porque seas un descuidado: cuela porque está diseñada por profesionales para engañar a cualquiera. Vamos a ver cómo cazarla en menos de un minuto.
Qué es el phishing y por qué funciona
El phishing es un mensaje que se hace pasar por alguien en quien confías. El gancho casi siempre es el mismo: una emoción fuerte y prisa.
- Miedo: «han entrado en tu cuenta», «tienes una multa».
- Codicia: «te ha tocado un premio», «devolución de Hacienda pendiente».
- Curiosidad o urgencia: «tu paquete está retenido», «confirma tu pedido».
Cuando sientes miedo o prisa, tu cerebro deja de pensar despacio y actúa. El estafador lo sabe. Por eso el objetivo número uno cuando recibes un correo así es frenar: ningún problema real se resuelve en 30 segundos pulsando un enlace.
Las 7 señales de alerta de un correo falso
No necesitas ser informático. Necesitas un par de hábitos. Repasa estas señales:
- Te mete prisa o te amenaza. «Tu cuenta será cancelada hoy», «último aviso». La urgencia es la herramienta favorita del estafador.
- Te pide datos confidenciales. Contraseñas, PIN, número completo de la tarjeta o un código que te llega por SMS. Ninguna empresa legítima te los pide por correo.
- El remitente no cuadra. El nombre puede poner «Banco Santander», pero si miras la dirección real ves algo como
[email protected]. Una letra cambiada delata el engaño. - El enlace no lleva a donde dice. Pasa el ratón por encima (sin pulsar) y mira abajo la dirección real. En el móvil, mantén el dedo pulsado para previsualizarla. Si no es la web oficial, fuera.
- Saludo genérico. «Estimado cliente», «Hola usuario». Tu banco suele saber tu nombre.
- Faltas de ortografía o frases raras. Traducciones automáticas torpes, tildes que faltan, un tono que no encaja.
- Adjuntos que no esperabas. Una «factura» en
.zipo un Word que pide «activar macros» es casi siempre un virus.
Con que se cumplan una o dos, ya tienes motivo de sobra para desconfiar.
Un ejemplo real, desmontado
Imagina este correo:
De: Netflix [email protected] Asunto: ⚠️ Problema con tu pago — Acción requerida «Estimado cliente, no hemos podido procesar tu último pago. Tu cuenta se suspenderá en 24h. Actualiza tu método de pago aquí: [Reactivar cuenta]»
Cuatro banderas rojas en tres líneas:
- «Netflix» mal escrito y un dominio raro (
netflix-pagos.com, que no esnetflix.com). - «Estimado cliente»: no usa tu nombre.
- Amenaza con prisa: «24 horas».
- El botón lleva a una web falsa que copia el diseño de Netflix para robarte la tarjeta.
¿La forma correcta de comprobarlo? No pulses el botón. Abre tú la app de Netflix o escribe netflix.com a mano. Si hubiera un problema de pago real, lo verías ahí dentro.
La regla de oro: entra tú, no por el enlace
Quédate con esto y te ahorrarás la mayoría de los sustos: cuando un correo te pida actuar en tu banco, tu correo o cualquier cuenta, no uses su enlace. Entra tú por tu cuenta —abriendo la app oficial o escribiendo la dirección a mano— y comprueba si de verdad hay algo pendiente.
Es el mismo consejo que damos para el smishing, las estafas por SMS: el canal cambia, el truco es idéntico.
Qué hacer si ya has pulsado o dado tus datos
Respira. Que hayas picado no te convierte en un descuidado; estos engaños están hechos para colar. Lo que importa ahora es actuar rápido:
- Si solo pulsaste el enlace y no escribiste nada, cierra la página. El riesgo es bajo, pero vigila la cuenta unos días.
- Si metiste la contraseña, cámbiala de inmediato en la web oficial. Y cámbiala también en cualquier otro sitio donde uses esa misma clave.
- Si diste datos de la tarjeta o claves del banco, llama ya a tu banco para bloquear la tarjeta y la cuenta.
- Activa la verificación en dos pasos donde puedas: aunque tengan tu contraseña, sin el segundo código no entran.
- Guarda capturas del correo antes de borrarlo. Sirven para reclamar y denunciar.
Tienes la secuencia completa, ordenada por minutos, en He caído en una estafa: qué hacer paso a paso.
Cómo blindarte para la próxima
Tres hábitos reducen muchísimo el riesgo:
- Una contraseña distinta por sitio, guardada en un gestor de contraseñas. Si cae una, no caen todas.
- Verificación en dos pasos en el correo, el banco y las redes. Es el candado que más roba el sueño a los estafadores.
- Desconfía por defecto de todo mensaje que mezcle prisa con un enlace. No es paranoia: es criterio.
¿Tienes dudas o crees que has caído? Echa un vistazo a nuestra página de ayuda: te decimos a quién acudir y cómo.
Preguntas frecuentes
- ¿Mi banco me llamará o escribirá alguna vez?
- Sí, pero nunca para pedirte claves, PIN o códigos, ni para que muevas el dinero a una «cuenta segura». Si alguien te pide eso, es una estafa, por muy oficial que suene.
- He pulsado el enlace pero no he escrito nada. ¿Tengo un virus?
- En la mayoría de casos, no. El peligro real aparece cuando introduces datos o descargas un adjunto. Aun así, mantén el móvil y el ordenador actualizados y, si quieres, pasa el antivirus que ya traes en Windows.
- ¿Cómo denuncio un correo de phishing?
- Reenvíalo a tu banco o empresa suplantada (suelen tener una dirección tipo phishing@…), bórralo y, si has sufrido un perjuicio, denúncialo ante la Policía o la Guardia Civil. Para orientarte, llama gratis al 017 de INCIBE.