Permisos de las apps: revisa qué sabe tu móvil de ti
TL;DR: muchas apps piden más permisos de los que necesitan (ubicación, micrófono, contactos, fotos) y con ellos recopilan datos para vendértelos en forma de publicidad o, en el peor caso, para fines turbios. Revisar y quitar permisos es fácil, no rompe nada y lo haces en diez minutos. Aquí tienes cómo, en Android y en iPhone.
¿Por qué una app de linterna querría acceder a tus contactos? ¿Por qué un juego sencillo pide tu ubicación todo el rato? La respuesta, casi siempre, es el negocio de los datos: cuanto más sabe una app de ti, más vale la publicidad que te muestra. La buena noticia es que tú decides qué le das. Vamos a hacer una limpieza.
Qué es un permiso y por qué importa
Un permiso es el «sí» que le das a una app para usar una parte de tu móvil: la cámara, el micrófono, tu ubicación, tus fotos, tus contactos o las notificaciones.
Algunos tienen todo el sentido (una app de mapas necesita tu ubicación). Otros son abusivos: una linterna que pide tus contactos, un editor de fotos que quiere el micrófono. Esos permisos de más son una puerta abierta a que recopilen datos que no necesitan para funcionar.
La regla sana: una app solo debería tener los permisos imprescindibles para hacer su trabajo. Lo demás, fuera.
Los permisos más sensibles (vigílalos)
- Ubicación. El más goloso para la publicidad. Casi ninguna app necesita saber dónde estás «siempre»; con «solo mientras la uso» basta, y muchas ni eso.
- Micrófono y cámara. Solo apps que de verdad los usen (videollamadas, cámara). Si una app rara los pide, sospecha.
- Contactos. Entregar tu agenda expone también a tus amigos. Dáselo solo a apps de mensajería que lo necesiten.
- Fotos y archivos. Concede acceso a fotos concretas en vez de a toda la galería cuando se pueda.
- SMS y llamadas. Muy sensible. Casi ninguna app debería tocarlos; un permiso así en una app desconocida es bandera roja.
Cómo revisar los permisos en Android
- Abre Ajustes → Privacidad → Gestor de permisos (el nombre puede variar según el móvil).
- Verás los permisos por categoría: Ubicación, Cámara, Micrófono, Contactos…
- Entra en cada uno y mira qué apps lo tienen. Para las que no deberían, elige «No permitir» o, en ubicación, «Solo mientras se usa la app».
- Revisa también Ajustes → Aplicaciones → (una app) → Permisos para verlo app por app.
Consejo: en ubicación, evita el «Permitir siempre» salvo que sea imprescindible.
Cómo revisar los permisos en iPhone
- Abre Ajustes → Privacidad y seguridad.
- Entra en cada categoría (Localización, Micrófono, Cámara, Contactos, Fotos) y revisa qué apps tienen acceso.
- Desactiva lo que no tenga sentido. En Fotos, elige «Fotos seleccionadas» en vez de «Todas».
- En Localización, usa «Al usar la app» y activa «Ubicación precisa» solo donde haga falta (mapas sí, una tienda no).
iPhone además te avisa con un punto naranja o verde arriba cuando una app usa el micrófono o la cámara. Si lo ves sin motivo, investiga.
Trucos extra de privacidad
- Desinstala lo que no usas. La app más segura es la que no tienes. Menos apps, menos permisos, menos datos sueltos.
- Revisa los permisos cada pocos meses o cuando una actualización te pida algo nuevo.
- Desactiva la publicidad personalizada: en Android, «ID de publicidad»; en iPhone, «Permitir que las apps soliciten seguimiento» en off.
- Cuidado con los «inicia sesión con…»: cómodos, pero comparten datos entre servicios. Para sitios poco importantes, mejor un correo aparte.
Cuando termines con el móvil, dale un repaso a la privacidad de tu smart TV, que también recoge más de lo que crees.
Preguntas frecuentes
Si quito permisos, ¿se romperá la app? No. Como mucho, la app te volverá a pedir el permiso cuando necesite esa función concreta (por ejemplo, la cámara al subir una foto), y podrás dárselo en ese momento. Quitar permisos es reversible y seguro.
¿De verdad el móvil me “escucha” para mostrarme anuncios? La explicación más probable de esos «anuncios que parecen leerte la mente» no es el micrófono, sino el rastreo de tu actividad: lo que buscas, dónde estás y con quién te relacionas. Por eso limitar la ubicación, el ID de publicidad y el seguimiento reduce esa sensación más que tapar el micro.
¿Cada cuánto debería revisar esto? Con hacerlo a fondo una vez y luego un repaso cada tres o cuatro meses (o cuando instales apps nuevas) es suficiente para mantener tu móvil a raya.